Los robos de obras de arte más famosos de todos los tiempos
Los robos de obras de arte han ocupado siempre un espacio ambiguo entre la fascinación pública y la indignación moral. Por un lado, alimentan la mitología del ladrón ingenioso, protagonista de novelas y películas de acción; por otro, desnudan la fragilidad de las instituciones que custodian el patrimonio cultural, dejando patente su vulnerabilidad.
La historia detrás de la Galería de los Uffizi, una de las grandes joyas de Florencia.
Estamos convencidos de que el famoso Síndrome de Stendhal fue experimentado por primera vez por alguien que se encontraba en Italia visitando ciudades como Roma, Florencia, Venecia o Siena. De hecho, lo extraño sería estar en alguno de estos lugares y no experimentar un auténtico trastorno causado por la intensidad de la belleza que te rodea.
Las obras que hacen único al Museo Nacional del Prado.
El Museo Nacional del Prado es una de las instituciones culturales más prestigiosas del mundo. Fundado en 1819, alberga una colección artística excepcional, con obras maestras que abarcan desde el siglo XII hasta principios del XX, convirtiéndose en un referente imprescindible para el estudio y el disfrute del arte europeo.
Las cinco obras imprescindibles de los Museos Vaticanos.
Si hay un lugar en el mundo en el que resulta casi imposible no experimentar el Síndrome de Stendhal ese es, sin duda, la ciudad de Roma. Y gran parte de la culpa de que la capital italiana sea referencia del arte y de la belleza mundial recae en los Museos Vaticanos, unos de los centros de exposiciones más increíble y completo del planeta.
¿Cuáles son los instrumentos musicales más fáciles de aprender a tocar?
Dentro de unas pocas semanas estaremos estrenando Año Nuevo con todo lo que ello supone: ilusiones renovadas, marcador a cero, deseos de cambio, nuevos retos, buenos propósitos…
Cinco destinos de vacaciones ideales si te gusta el arte.
Para muchas personas, unas vacaciones de verano ideales son aquellas en las que el buen tiempo está garantizado para pasar los días entre la tumbona de la playa y el chiringuito.