¿Cuánto debería invertir en branding y publicidad una pyme con poca trayectoria?
Cuando un negocio echa andar, invertir en branding y publicidad suele percibirse como algo totalmente necesario, pero menos urgente y prioritario que otros frentes económicos que pueden estar abiertos, especialmente los relacionados con todo lo operativo.
Sin embargo, una adecuada construcción de marca y su posterior estrategia para darle visibilidad no es un lujo ni algo a lo que un negocio debería renunciar, y mucho menos si acaba de aterrizar en el mercado.
De hecho, este aspecto constituye una de las cuatro patas en el llamado marketing mix: estrategia de producto, de precio, de distribución y de comunicación, siendo un aspecto estructural que influye directamente en la capacidad del negocio para generar demanda, posicionarse en la mente del consumidor y competir en un mercado saturado.
Por lo tanto, la cuestión no es si invertir o no, sino cuánto y con qué criterio. Y para arrojar un poco de luz en este sentido, hoy abordamos este tema en Foro General.
¿Cuánto tengo que invertir en branding y publicidad para mi negocio?
Diversos estudios de organismos y consultoras especializadas en marketing coinciden en una horquilla orientativa: una pyme con poca trayectoria y sin estar plenamente asentada en el mercado debería destinar entre un 5 % y un 10 % de su facturación prevista o real a acciones de branding y publicidad.
En fases muy iniciales o en sectores altamente competitivos, este porcentaje puede escalar hasta el 12 % o incluso el 15 %, especialmente si el objetivo es acelerar el reconocimiento de marca y la captación de clientes.
La lógica que sustenta esta cifra es doble. Por un lado, una empresa joven carece de notoriedad, reputación y base de clientes consolidada, por lo que necesita invertir en branding y publicidad para conseguir más visibilidad que una empresa madura.
Por otro, el branding no genera retornos inmediatos siempre medibles, pero sí construye activos intangibles -como la confianza, el reconocimiento de marca o el posicionamiento en el mercado- que impactan a medio y largo plazo en indicadores clave como la conversión, la fidelización y el valor de vida del cliente.
En definitiva, si tienes un negocio que lleva poco tiempo en funcionamiento, invertir menos del 10 % en marketing y publicidad se traducirá en una presencia débil y dispersa y en una imagen de marca poco competitiva.
Beneficios reales de invertir en branding y publicidad
Como decíamos antes, para nosotros el debate no tendría que ser entre invertir o no invertir en branding y publicidad, sino en qué porcentaje hacerlo.
Pero, igualmente, por si hay algún incrédulo/a en la sala que duda de la eficacia de estas herramientas, ahí van algunos motivos de peso por los que toda pyme debería reservar una partida presupuestaria, aunque sea modesta, para branding y publicidad:
1.- Construir una identidad de marca es construir una personalidad diferenciada
En mercados saturados donde los productos o servicios parecen iguales, construir una buena identidad de marca diferencia tu negocio y ayuda al consumidor a elegir, estableciendo una conexión con la marca. Sin branding, una empresa compite principalmente por dos aspectos que son el precio y la accesibilidad a un punto de venta y eso lo hará fácilmente reemplazable por cualquier otra marca.
2.- El branding y la publicidad aportan visibilidad y engagement
Una pyme desconocida, por muy buen producto que tenga o por muy buen servicio que preste, difícilmente generará ventas si no es visible y conocida.
La publicidad -especialmente ahora en entornos digitales- permite segmentar audiencias, optimizar campañas y escalar la adquisición de clientes de forma relativamente eficiente. Sin un trabajo de branding y una estrategia comunicativa resulta difícil llegar al público objetivo que, supuestamente, necesita tus productos o servicios.
3.- Refuerza la credibilidad del negocio
Una marca trabajada, con una comunicación coherente y profesional, transmite solidez y reduce la percepción de riesgo en el consumidor. Esto es especialmente relevante en empresas jóvenes, donde la falta de historial puede generar incertidumbre que se neutraliza con una buena identidad de marca.
4.- Transmite los valores de la marca
Invertir en branding y publicidad es la mejor forma de dar a conocer los valores, la propuesta de valor y el posicionamiento en el mercado de la marca. Este ejercicio no solo impacta en la comunicación externa, sino que alinea decisiones internas y contribuye a una gestión más consistente del negocio.
5.- Es clave para el recuerdo de marca y la fidelización de clientes
Por último, invertir en branding y publicidad impulsa el recuerdo de marca tan importante cuando se toman algunas decisiones de compra impulsivas o más triviales (ante la duda, el consumidor opta por la marca que reconoce).
También es clave para fidelizar a los clientes al ocupar un espacio reconocible en sus mentes. El coste de retener a un cliente suele ser inferior al de adquirir uno nuevo, y el branding juega un papel decisivo en ese vínculo.
En conclusión
Aunque no existe una cifra universal aplicable a todas las pymes, destinar entre un 5 % y un 10 % del presupuesto a branding y publicidad constituye una referencia sólida y respaldada por la práctica profesional.
Más que un gasto, se trata de una inversión estratégica que actúa como motor silencioso del crecimiento. Una pyme que descuida su marca es como un faro apagado: puede tener un producto/servicio impecable, pero difícilmente será visto.