Empezar una rutina saludable diaria suele ser fácil; mantenerla más de siete días es el verdadero reto. El lunes todo es motivación, el martes aún hay ganas y el jueves ya estamos negociando con el sofá. No es falta de fuerza de voluntad, es falta de estrategia. Una rutina realista no busca cambiar tu vida en 24 horas, sino mejorarla poco a poco sin que lo notes… hasta que funciona.