Cuatro rincones secretos de Asturias que debes visitar
Asturias guarda mucho más que sus paisajes llenos de verde y tan reconocidos a nivel nacional e internacional. Entre montañas, bosques, ríos y pueblos existen lugares tranquilos donde la naturaleza parece haberse detenido en el tiempo.
En este recorrido por cuatro rincones secretos de Asturias que debes visitar descubrimos cinco espacios poco conocidos que permiten disfrutar del Principado lejos de las rutas más concurridas y con una perspectiva diferente de su riqueza natural. Seguro que, si tienes pensado un plan para este verano, agradeces salirte de todo lo turístico para sentirte más a gusto contigo mismo.
¡Apunta estos cuatro rincones secretos en Asturias que debes visitar!
-
La cascada de Xurbeo
En el concejo de Aller se encuentra una de esas maravillas que suelen pasar desapercibidas y que, desde luego, tiene que formar parte de los cuatro rincones secretos de Asturias que debes visitar. La cascada de Xurbeo aparece escondida entre la vegetación y se alcanza mediante una ruta corta que parte de Murias.
El sendero atraviesa un paisaje típicamente asturiano, con castaños, hayas y montañas que acompañan con majestuosidad durante buena parte del recorrido. Al llegar, el agua cae entre las rocas formando un pequeño espectáculo natural. La visita resulta especialmente recomendable después de varios días de lluvia, cuando el caudal aumenta y la cascada muestra toda su fuerza. Es muy bonito para hacer en familia. ¡Los más pequeños alucinan!
-
El bosque de Moal
En el suroccidente asturiano, muy cerca de Muniellos, se encuentra Moal, una pequeña localidad rodeada de montañas y bosques. Desde allí, sale una ruta que permite adentrarse en un paisaje de gran belleza, marcado por robles, castaños y hayas.
La tranquilidad es uno de sus mayores atractivos. Aquí no importa tanto llegar rápido como observar el entorno. Tendrás tiempo para escuchar los pájaros, descubrir antiguos caminos y contemplar los cambios del paisaje según la estación. En otoño, el bosque adquiere una apariencia especialmente espectacular. Los colores de las hojas marcan la diferencia y no podrás parar de mirarlas.
-
La playa de Gulpiyuri
No todos los lugares secretos tienen que encontrarse en lo más profundo de la montaña. En la costa oriental asturiana, cerca de Llanes, la playa de Gulpiyuri sorprende por su peculiar forma. Se trata de una pequeña playa interior, separada del Cantábrico por una pared de roca.
El agua del mar llega hasta ella a través de una cueva, creando un espacio muy reducido rodeado de prados. Su tamaño y singularidad hacen que sea una de las playas más curiosas de Asturias. Para disfrutarla mejor conviene consultar las mareas y evitar las horas de mayor afluencia.
De todas maneras, podemos hablar de rincón secreto por el hecho de cómo llegar hasta ella, pero es muy conocida y es probable que te encuentres con mucha gente. Deja el coche apartado y camina, ya que entras en un terreno protegido.
-
El desfiladero de las Xanas
Conocido como la “Pequeña Cares”, el desfiladero de las Xanas ofrece una experiencia espectacular sin necesidad de afrontar una ruta excesivamente larga. El camino discurre por paredes calizas, bosques y estrechos pasos excavados en la montaña.
La combinación de roca y vegetación convierte el recorrido en una de las excursiones más atractivas del centro de Asturias. Además, permite descubrir un paisaje abrupto y silencioso que demuestra hasta qué punto el Principado esconde rincones sorprendentes a pocos kilómetros de sus principales núcleos turísticos.
Muy cerca, además, puedes comer en Pedroveya, un pequeño pueblo asturiano en el que encontrarás un restaurante llamado Casa Generosa. Comida tradicional asturiana a muy buen precio y con raciones muy abundantes.
Asturias invita a viajar sin prisas y a mirar más allá de los lugares que aparecen en todas las guías. Desde cascadas escondidas hasta bosques centenarios y playas singulares, estos cuatro rincones secretos de Asturias que debes visitar demuestran que todavía quedan paisajes capaces de sorprender incluso a quienes creen conocer bien la región. Para descubrirlos, basta con salir de las rutas habituales, caminar un poco más y dejarse llevar por la naturaleza.
Post a Comment
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.